Por Duván Carvajal
Todo en el arte puede ser demagogia. Con este titular se manifiesta que el arte y sus servicios pueden generar una distracción. Lo que significa que el hombre primitivo lo utilizó para dominar la naturaleza a través de las distintas formas de lenguaje, símbolos, e imitaciones.
Sin embargo, los antropólogos e historiadores no reconocen al hombre primitivo, y menos al arte que corresponde a esta época. Rousseau fue el primero en utilizar el término alienación, como concepto básico de una colectividad representada en los instrumentos de gobierno. El pueblo deja de ser libre, y se aliena ferozmente al estado. Lo mismo sucede con el arte, alienación por conceptos y desarrollo histórico. El Bosco fue el primer surrealista de la historia, su época está cerrando la edad media, tiempo donde el ser humano comienza a inquietarse sobre lo que confusamente denominaba sin razón o simplemente locura, para enrumbarse a la búsqueda exterior persiguiendo con la razón, la lógica y las matemáticas una visión certera y completamente determinable y visible del mundo. Pero el pintor se mueve en lo más oscuro del pensamiento, en lo onírico y monstruoso de los sueños indicando como ellos pueden ser reales en su representación así salgan recubiertos de horror, inhibiciones, síntomas y angustias. Convirtiéndose en el primer intérprete figurativo de nuestro universo espiritual.
El Bosco perteneció a un siglo inquieto, de teólogos aferrados a la letra y campesinos desesperados por el abuso feudal, mientras el pintor ahondaba en la soledad de su taller presintiendo la subterránea visión cristiana. La profundidad del cosmos y los abismales infiernos; sacando de sus almas, lo satírico, lo horrendo, y plasmando sus telas de seres metamorfoseados en visiones premonitorias de nuestros días. Se ha especulado mucho sobre las relaciones del Bosco con la alquimia, la brujería, y las sectas secretas. Las agonías del ser humano, la derrota sexual, y sus caras pálidas en los cuadros religiosos dan muestra de una profunda crisis emocional. El hombre y la locura, el hombre y su realidad. El espejo y los espejos, el hombre y su reflejo. No con teorías de cavernas, si no, con el sino trágico de la vida misma. En otras palabras, el infierno de Dante, supongo, y lo dice Castoriadis en sus textos. La gran influencia de Dante en la obra del pintor iluminado. El Bosco crea imágenes sacadas de la psiquis humana, pinta el caos, no la razón. Los abismos y el sin fondo. Concretamente el Bosco sienta las bases del Surrealismo. Movimiento poético y pictórico que tiene sus orígenes en Francia en 1924, bajo el mandato del señor André Bretón y la publicación del primer manifiesto surrealista.”
Deja todo.
Deja el Dadá.
Deja a tu mujer, deja a tu amante.
Deja tus esperanzas y tus miedos.
Siembra tus hijos en el rincón de un bosque.
Deja la sustancia por la sombra.
Lárgate al camino.
Lo anterior, muestra la ruptura entre los dos movimientos, Bretón, rompe con el dadaísmo, y funda el surrealismo, no sin antes aprovechar el amplio discurso dadaísta, y las exposiciones de los collages de Max Ernst en París, que definieron el futuro del surrealismo. Bretón encontró en Freud la revelación del subconsciente para liberar la imaginación. El hombre propone y dispone. La relación entre inconsciente y subconsciente se puede superar, el orden y la razón. Lo que indica que a través de los sueños y la escritura automática se puede encontrar la vasta reserva virgen de la experiencia, pensamiento y deseo escondida de la vida cotidiana y consciente. Después el acercamiento de otros surrealistas como Salvador Dalí, Joan Miró, y poetas de la talla de Antonin Artaud. Separados posteriormente debido a la conversión de Bretón al comunismo. Ahora, la importancia de revivir el Instituto de investigaciones surrealistas de Bogotá radica en la puesta en escena de una realidad aparte, de una sensibilidad artística, poética y pictórica jamás vista.
La convocatoria y participación de
Por eso se apuesta al amor, la fraternidad y los espacios públicos como centros de pensamiento, de solidaridad y de valores consolidados a través de los jóvenes creadores.
Bienvenido el Instituto de Investigaciones Surrealista de Bogotá.