12.3.14
3.12.12
La soledad de Palermo
14.12.10
André Bretón
Por Alicia Dujovne Ortiz

André Breton nació en dos fechas distintas. La de sus documentos era el 19 de Febrero de 1896. Pero la que eligió, a causa de su pasión por la astrología fue el 18 de ese mismo mes y de ese mismo año. Una infancia en Normandía y Bretaña bastante triste, una madre fría y dominadora y un padre algo borroso, acaso estén en el origen de ese deseo de transformar lo real. Más tarde, por imposición familiar, Breton realizó estudios de medicina que, en 1916, durante
30.11.10
Arte y poesía en el Surrealismo Bogotano
Por Duván Carvajal
Todo en el arte puede ser demagogia. Con este titular se manifiesta que el arte y sus servicios pueden generar una distracción. Lo que significa que el hombre primitivo lo utilizó para dominar la naturaleza a través de las distintas formas de lenguaje, símbolos, e imitaciones.
Sin embargo, los antropólogos e historiadores no reconocen al hombre primitivo, y menos al arte que corresponde a esta época. Rousseau fue el primero en utilizar el término alienación, como concepto básico de una colectividad representada en los instrumentos de gobierno. El pueblo deja de ser libre, y se aliena ferozmente al estado. Lo mismo sucede con el arte, alienación por conceptos y desarrollo histórico. El Bosco fue el primer surrealista de la historia, su época está cerrando la edad media, tiempo donde el ser humano comienza a inquietarse sobre lo que confusamente denominaba sin razón o simplemente locura, para enrumbarse a la búsqueda exterior persiguiendo con la razón, la lógica y las matemáticas una visión certera y completamente determinable y visible del mundo. Pero el pintor se mueve en lo más oscuro del pensamiento, en lo onírico y monstruoso de los sueños indicando como ellos pueden ser reales en su representación así salgan recubiertos de horror, inhibiciones, síntomas y angustias. Convirtiéndose en el primer intérprete figurativo de nuestro universo espiritual.
El Bosco perteneció a un siglo inquieto, de teólogos aferrados a la letra y campesinos desesperados por el abuso feudal, mientras el pintor ahondaba en la soledad de su taller presintiendo la subterránea visión cristiana. La profundidad del cosmos y los abismales infiernos; sacando de sus almas, lo satírico, lo horrendo, y plasmando sus telas de seres metamorfoseados en visiones premonitorias de nuestros días. Se ha especulado mucho sobre las relaciones del Bosco con la alquimia, la brujería, y las sectas secretas. Las agonías del ser humano, la derrota sexual, y sus caras pálidas en los cuadros religiosos dan muestra de una profunda crisis emocional. El hombre y la locura, el hombre y su realidad. El espejo y los espejos, el hombre y su reflejo. No con teorías de cavernas, si no, con el sino trágico de la vida misma. En otras palabras, el infierno de Dante, supongo, y lo dice Castoriadis en sus textos. La gran influencia de Dante en la obra del pintor iluminado. El Bosco crea imágenes sacadas de la psiquis humana, pinta el caos, no la razón. Los abismos y el sin fondo. Concretamente el Bosco sienta las bases del Surrealismo. Movimiento poético y pictórico que tiene sus orígenes en Francia en 1924, bajo el mandato del señor André Bretón y la publicación del primer manifiesto surrealista.”
Deja todo.
Deja el Dadá.
Deja a tu mujer, deja a tu amante.
Deja tus esperanzas y tus miedos.
Siembra tus hijos en el rincón de un bosque.
Deja la sustancia por la sombra.
Lárgate al camino.
Lo anterior, muestra la ruptura entre los dos movimientos, Bretón, rompe con el dadaísmo, y funda el surrealismo, no sin antes aprovechar el amplio discurso dadaísta, y las exposiciones de los collages de Max Ernst en París, que definieron el futuro del surrealismo. Bretón encontró en Freud la revelación del subconsciente para liberar la imaginación. El hombre propone y dispone. La relación entre inconsciente y subconsciente se puede superar, el orden y la razón. Lo que indica que a través de los sueños y la escritura automática se puede encontrar la vasta reserva virgen de la experiencia, pensamiento y deseo escondida de la vida cotidiana y consciente. Después el acercamiento de otros surrealistas como Salvador Dalí, Joan Miró, y poetas de la talla de Antonin Artaud. Separados posteriormente debido a la conversión de Bretón al comunismo. Ahora, la importancia de revivir el Instituto de investigaciones surrealistas de Bogotá radica en la puesta en escena de una realidad aparte, de una sensibilidad artística, poética y pictórica jamás vista.
La convocatoria y participación de
Por eso se apuesta al amor, la fraternidad y los espacios públicos como centros de pensamiento, de solidaridad y de valores consolidados a través de los jóvenes creadores.
Bienvenido el Instituto de Investigaciones Surrealista de Bogotá.
Primer manifiesto surrealista [1924] André Breton (Fragmento)
Pero no se llega muy lejos a lo largo de este camino; y no se trata solamente de una cuestión de distancia. Las amenazas se acumulan, se cede, se renuncia a una parte del terreno que se debía conquistar. Aquella imaginación que no reconocía límite alguno ya no puede ejercerse sino dentro de los límites fijados por las leyes de un utilitarismo convencional; la imaginación no puede cumplir mucho tiempo esta función subordinada, y cuando alcanza aproximadamente la edad de veinte años prefiere, por lo general, abandonar al hombre a su destino de tinieblas.
Pero si más tarde el hombre, fuese por lo que fuere, intenta enmendarse al sentir que poco a poco van desapareciendo todas las razones para vivir, al ver que se ha convertido en un ser incapaz de estar a la altura de una situación excepcional, cual la del amor, difícilmente logrará su propósito. Y ello es así por cuanto el hombre se ha entregado, en cuerpo y alma al imperio de unas necesidades prácticas que no toleran el olvido. Todos los actos del hombre carecerán de altura, todas sus ideas, de profundidad. De todo cuanto le ocurra o cuanto pueda llegar a ocurrirle, el hombre solamente verá aquel aspecto del conocimiento que lo liga a una multitud de acontecimientos parecidos, acontecimientos en los que no ha tomado parte, acontecimientos que se ha perdido. Más aún, el hombre juzgará cuanto le ocurra o pueda ocurrirle poniéndolo en relación con uno de aquellos acontecimientos últimos, cuyas consecuencias sean más tranquilizadoras que las de los demás. Bajo ningún pretexto sabrá percibir su salvación.
Amada imaginación, lo que más amo en ti es que jamás perdonas..."

